LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

El 17 de julio de 1936 estalla la sublevación en Melilla, y al día siguiente, Franco, desde Canarias, dará comienzo a la Guerra Civil Española.
Los acontecimientos de más relevancia ocurridos en Cartagena en ese periodo son:
La marinería, que es republicana, reduce a los oficiales y los obreros toman el Arsenal.
El 3 de septiembre las columnas de Mola entran en San Sebastián y los republicanos, en previsión de una conquista de Madrid por Franco, deciden trasladar el oro del Banco de España a Cartagena, donde permanece en uno de los polvorines de la Algameca. El 25 de octubre el “oro de la República” parte en cuatro barcos rumbo a Odessa (Rusia).
Desfile de milicianas en un entierro a principios de la guerra.
Desfile de las tropas republicanas por la calle del Duque.
La iglesia de San Diego albergó el cuartel general de Milicias.
Pelotón en el que se ve claramente al tirador, el soldado recargador y tres compañeros en funciones de protección de la ametralladora. El arma es una Hotchkiss modelo 1914 de 7×57 mm.
Arriba: Marinería en el Jaime I haciendo el saludo oficial. Detrás un cañón Vickers de 47/50 mm.

El 28 de octubre Cartagena es bombardeada durante 2 horas y media. Su condición como sede operativa de la Flota republicana, lugar de desembarco de material de guerra y avituallamiento para la defensa de Madrid y segundo centro de la industria de guerra, la transformó en uno de los objetivos preferentes de la aviación.

La población se organizó y construyó una serie de refugios antiaéreos. Éste de la calle Gisbert, excavado en la ladera del cerro, fue uno de los más grandes de la ciudad y podía albergar a unas 5.500 personas.

El 25 de noviembre de 1936 la Legión Cóndor alemana, formada por 32 aviones con 1.500 kilos de bombas cada uno hostigan la ciudad durante 4 horas. Sus efectos fueron tan destructivos, que muchos cartageneros abandonaron la ciudad, recordando los horrores de esa tarde hasta el día de hoy. Arriba una imagen de ese día en la Plaza de Risueño, frente al Cine Central.
Imagen de un destructor de la clase Churruca (1º serie) con la proa destrozada.
El 17 de junio de 1937 explota en Cartagena el acorazado Jaime I, causando 300 muertos y 200 heridos.
La antigua catedral es destruida por los bombardeos diarios de la ciudad. El número estimado de víctimas directas es de 1.304. Esta es una imagen anterior a la guerra.El 7 de marzo de 1939 un disparo desde la batería de La Parajola hunde el navío nacionalista Castillo de Olite.
El 30 de marzo la IV de Navarra, con el general Camilo Alonso Vega desfila por la ciudad y el 1 de abril se da por finalizada la guerra. Cartagena es la última ciudad republicana en rendirse al ejército de Franco. La dura represión posterior supone la forzada emigración de los más comprometidos y 176 fusilamientos entre 1939 y 1945.

 

LAS CALLES




1902. Mercadillo. La Puerta de Murcia, centro neurálgico de la vida mercantil, debe su nombre al acceso sito en ese punto de la muralla que cercaba Cartagena durante el reinado de Felipe II. Fue demolida en el año 1776, abriendo así una amplia salida a la ciudad. (1)
En la Puerta de Murcia tenían su parada los tranvías que llevaban a los diferentes barrios. Allí se aglomeró el comercio más floreciente y casas tan bellas como la que se encuentra en primer término, construida en 1906 por Víctor Beltrí. Junto a ésta, la administración de lotería que aún perdura. Al final de la calle, en la Plaza San Sebastián, se distingen el Ateneo y el Gran Hotel. En la parte superior de la fotografía vemos el molino que da nombre al cerro del “Molinete” (2).
Al desplazar el puntero sobre la foto podemos ver en primer plano los famosos “Ford T”, el primer coche fabricado en cadena por Ford. Haciendo esquina la famosa tienda de telas de “El Catalán”.
1925. Panorámica de la Puerta de Murcia desde el Palacio Pedreño. A la izquierda el edificio Matrán. Haciendo esquina con la calle Santa Florentina, el Banco Hispano Americano. A la derecha, dos “galeras” tiradas por un caballo esperan ser contratadas para algún servicio. (2)
Si desplazamos el puntero sobre la foto, veremos a la izquierda una postal de 1901 con los tranvías de “tracción a sangre” y a la derecha una vista más reciente de los años 60. Esta vez con los “Seat 600” y el ya clausurado Cine Mariola.
Calle del Carmen, antaño llamada Arrabal de San Roque y por breve tiempo Tomás Maestre. Una vía urbana con importantes edificios de estilo modernista y con gran proyección de futuro, en la que se asentaron grandes almacenes de todo tipo, y que junto a las Puertas de Murcia y la calle Mayor forman el llamado centro de la ciudad.
1909. Fotografía coloreada de la calle del Duque. En esos tiempos lugar de cuantioso tránsito, puesto que en esa zona proliferaban colegios tales como Las Graduadas, La Misericordia o el Patronato, además de gran cantidad de comercios.
En el interior de la casa de Pedro Conesa, en el número 18 de las Puertas de Murcia, encontramos un interesante pasaje modernista que fue construido en 1891 con una cubierta de cristal, hoy desaparecida, sostenida por pilares de hierro de fundición. Este pasaje, de innegable valor artístico y arquitectónico, fue en su origen una galería comercial. A la derecha la Subida de San Diego (2), paso obligado de mercancías que venían de la estación de ferrocarril y de Santa Lucía, especialmente de la Fábrica de Cristal.
La calle Gisbert se abrió en 1878, demoliendo el monte de La Concepción, para conectar la calle Caridad con el nuevo muelle de Alfonso XII. A la derecha, la Plaza de Toros, inaugurada en agosto de 1854 y por lo tanto, la más antigua de la Región. Al fondo se aprecian las Escuelas Graduadas y el barracón del Cinematógrafo El Brillante.
La Muralla del Mar. Explanada entre los baluartes de la muralla y la colina de la Concepción. Escuela de Guardiamarinas, inaugurada en septiembre de 1810. (2)
1904. El Muelle de Alfonso XII, conocido como Paseo del Muelle, albergaba cafés, atracciones y casetas de distintos grupos sociales, y una serie de pabellones donde, en la época de Feria, se celebraban diferentes eventos.
La calle Mayor, que en otros tiempos se llamó “Rua Principal”, “calle de la Marina Española” o “Isaac Peral”, es lugar de encuentro de los cartageneros que frecuentan sus bares y cafeterías. En ella encontramos la Casa Llagostera, típicamente modernista y decorada con abundantes elementos cerámicos, el Casino de Cartagena, la contigua Casa Cervantes y, al final de la calle, el Ayuntamiento.
La calle de la Maestranza, hoy conocida como calle Real, debe su nombre al hecho de que en ella estuvieran las famosas Casas Reales o cuarteles del Rey. Fue embellecida con fuentes y un gran paseo de palmeras cuando era alcalde Don Alfonso Torres.

(1) Imagen extraida del libro “Nuestro pasado fotográfico. Cartagena inolvidable”, María Manzanera.
(2) Colección Eduardo de la Cotera Molinero. Alcaraz Cómic Librería.

EL SUBMARINO PERAL

El 1 de enero de 1888 se inician los trabajos de construcción del submarino de Isaac Peral, en el arsenal de La Carraca, en Cádiz. Durante este tiempo, afloran las envidias e imprudencias que provocan, desde el robo de los planos por parte de espías extranjeros, hasta distintas acciones de sabotaje. Aunque las pruebas fueron un éxito, Peral no tuvo suerte: su invento no convenció, y el Consejo Superior de la Marina no autorizó la construcción de nuevos submarinos. Para más información puedes visitar este enlace.
El Submarino Peral el día de su botación en el Arsenal de la Carraca,Cádiz, el 8 de septiembre de 1888.
Una foto histórica, tomada en marzo de 1889. El submarino Peral durante las pruebas a las que es expuesto en La Carraca.
1928. El submarino de Isaac Peral regresa remolcado por “El Cíclope” a su tierra natal, después de estar abandonado y medio desguazado durante 36 años en el Arsenal de La Carraca.
El submarino en el dique flotante.
Con tantas fotos como, desde niño, me hice junto al submarino y nunca se me ocurrió tan original pose. En ella aparecen Cándido Bonet y sus dos hijas mayores, Encarna y Lucía.
El 4 de diciembre de 1965 se procede al montaje y colocación del submarino Peral en el muelle de Alfonso XII, frente a los Héroes de Cavite.
Salida del Submarino hacia la Exposición Universal de Sevilla el 10 de noviembre de 1991.
Ubicación actual del Submarino al final del paseo Alfonso XII, frente a la escalinata de la Muralla.

Personajes

ANTONIO GÁLVEZ ARCE (ANTONETE GÁLVEZ)Nació el 19 de junio de 1.819 en Torreagüera, pedanía de Murcia. Adopta los ideales progresistas a los que era afín su propio padre. En 1.843 se casa con su prima hermana María Dolores y se instala en el Huerto de San Blas. De este matrimonio tuvo seis hijos. Tuvo una azarosa vida, siempre vinculada a sus ideales políticos, con dos exilios en Argel, pero con una apego a su tierra que siempre le vio volver. De fuerte y resolutivo carácter, es prototipo del político español racial y de ideas fijas, que no duda en alcanzar sus ideales aunque sea alzándose en armas. La época que le toco vivir y protagonizar, es la de la segunda mitad del siglo XIX, siglo que se inicia con la invasión napoleónica de España y el regreso del Rey Fernando VII, que con sus idas y vueltas y sus cambios de parecer respecto a su sucesión provocó las Guerras Carlistas, que aparte de ser guerras dinásticas, lo fueron también ideológicas y germen de lo que más tarde se ha dado en llamar “las dos Españas”.
El día 12 de julio de 1.873 la Junta Revolucionaria nombra a Antonete Gálvez Comandante General del Cantón de Cartagena.

ISAAC PERAL Y CABALLERONació el 1 de junio de 1851 en Cartagena. Ingresó muy joven en el Colegio Naval Militar de San Fernando (Cádiz) y en 1882 fue nombrado profesor de física matemática en la Escuela de Ampliación de Estudios de la Armada. En 1885 puso en conocimiento de la Marina su proyecto de navegación submarina. Las obras del torpedero submarino Peral comenzaron en el arsenal de la Carrara (Cádiz) el 23 de octubre de 1887 y se botó el 8 de septiembre de 1888. Aunque las pruebas definitivas tuvieron gran éxito, el Consejo Superior de la Marina no autorizó la construcción de nuevos submarinos.
Isaac Peral fue un excelente ingeniero eléctrico que concibió numerosos proyectos e inventos: el acumulador eléctrico, un varadero de torpederos (premiado con medalla de oro en la Exposición Universal de Barcelona en 1888), un proyector luminoso y una ametralladora eléctrica. Fue un experto geógrafo y escribió dos libros sobre astronomía. Fundó diversas empresas industriales, una de ellas en Madrid dedicada a la fabricación de acumuladores eléctricos, y montó las veintidós primeras centrales de alumbrado de España.
Murió el año 1895 en Berlín a donde se había trasladado para que le fuera extirpado un tumor cerebral.

VÍCTOR BELTRÍ Y ROQUETAArquitecto español nacido en Tortosa (Tarragona) en 1862. Su primera inclinación fue la pintura. Se licenció en Arquitectura por la Universidad de Barcelona en 1886. En 1895, y con sólo 33 años llega a Cartagena, ciudad que en aquellos momentos estaba en plena reconstrucción tras la sublevación cantonal, con una economía floreciente como consecuencia del auge experimentado en estos momentos por la industria minera.
Es en ésta ciudad dónde erigió sus edificios más famosos. Entre estas obras destacan
la casa Cervantes (1897), de grandes dimensiones con una fachada en la que incorpora los típicos miradores blancos cartageneros; el palacio de Aguirre (1898), el Colegio del Patronato del Sagrado Corazón de Jesús (1899), la reconstrucción de la Catedral de Santa María la Vieja (1899), la Casa Dorda (1908), la Casa Zapata (1909), el Real Club de Regatas (1911), el Gran Hotel (1912), la casa Llagostera (1913), la Fundición Frigard (1918), la Casa de Misericordia (1923), el Parque Torres (1924), la fachada de la Iglesia del Barrio de Peral (1926), el Asilo de la Concepción (1927) y la Casa del Niño (1929), así como numerosas casas unifamiliares, entre las más de 650 obras ejecutadas en esta ciudad. También son notables sus edificios en la región de Murcia, Mercado Central de La Unión (La Unión, 1901) y la Casa del Tío Lobo (Portmán, 1913).
Con Beltrí nos encontramos ante el mejor representante del modernismo en la región de Murcia, sorprendiendo su obra por la cantidad y variedad de obras que ejecutó. Con frecuencia sus obras tienen un fuerte contenido benéfico y social. Otro hecho destacable es el concepto global de sus edificios, consiguiendo en sus obras la perfecta integración de todas las artes aplicadas, dentro del más puro espíritu modernista. Arquitectónicamente se decantó inicialmente por un eclecticismo de corte clasicista, al que le fue añadiendo elementos modernistas de forma progresiva. Su arquitectura a partir de los años veinte, con un afán de estar al día, lo incorpora a otras corrientes como la casticista, Casa de Pedro Marín (Cartagena, 1927), pasando incluso por el racionalismo Casa Cachá (Lorca, 1929) y el decó Hotelito Azul (Los Urrutias, 1935), para acabar en un estilo ecléctico en el que combina los mejores hallazgos de su vida profesional. Murió en Cartagena en 1935.

JOSÉ CAPUZ MAMANONació en Valencia en 1884 y falleció en Madrid en 1964.
De este artista, en nuestros días injustamente olvidado, se puede decir que llevaba su arte en los genes, puesto que procedía de una familia italiana de escultores barrocos afincados en la ciudad del Turia desde el s. XVII, cabeza de la cual fue el genovés Julio Capuz.
Es uno de los artistas más innovadores en su concepción de la escultura procesional, creando modelos de formas sencillas donde la materia juega un papel importante, junto con austeras y frías policromías que le dan un carácter tan realista como las imágenes del Cristo Yacente o el Descendimiento únicas imágenes “marrajas” junto a la Virgen de la Piedad que se salvaron de la guerra civil realizadas en el 1927, en el 1930 y en el 1925 respectivamente.
Su producción para Cartagena reside en la Cofradía Marraja que entre otros realizara el titular de la misma el Jesús Nazareno en 1945. Esta imagen fue la que reponía a la destruida en la guerra civil que él mismo realizara en 1931.
Sigue su producción de imágenes “marrajas” con las nombradas Descendimiento (que fue portada del diario de tirada nacional “ABC”) y Cristo Yacente. Siguió con la talla de San Juan, realizada en el año 1944 y cobrando 10.000 pesetas. Esta imagen sustituye a la imagen que desfilaba antes de la guerra, obra de Salzillo. Además, Capuz realiza la imagen de la Virgen de la Soledad, Madre de los marrajos, un año antes, que al igual que el titular, fue sustituido por la imagen homónima del mismo autor. José Capuz terminó sus obras para Cartagena con el grupo escultórico del Santo Amor de San Juan en la Soledad de la Virgen en el año 1952.

FELICIANO SÁNCHEZ SAURANace en Cartagena en el año 1882 y muere en 1963. Es hijo de Isabel Saura Almiñana y Antonio Sánchez. El padre emigra a América y allí fallece cuando Feliciano contaba 3 años de edad. La madre Isabel Saura ejerce como maestra en el Barrio y accede a Maestra Municipal por ser Cartagena la primera ciudad de España que sostiene la enseñanza municipal, y a ella, a Isabel, le corresponde la gloria de ser, por tanto, la primera maestra municipal del país.
Feliciano contrajo matrimonio con Paquita Albalá del Rio que fue su apoyo incondicional y una gran colaboradora profesional.
Cuando en el año 1903 se fundan las Escuelas Graduadas de la calle Gisbert es seleccionado por su Director D. Félix Martí Alpera como maestro de sección.
Gana, por oposición, su ingreso en el Magisterio Nacional y es nombrado propietario de la Unitaria de la Vereda de San Felix en el año 1909. Cuando la escuela es unitaria tiene una asistencia de 120 alumnos para un solo profesor. El ideal de Feliciano es transformar la escuela en unas graduadas.
Con otros colaboradores funda, en 1921, “Los Amigos del Niño”, asociación cooperadora de la Escuela Nacional Graduada de Niños de Bº Peral, y se promueve la construcción del actual edificio (se tardarán 25 años en conseguirlo).
En enero de 1924 de varios concejales piden que se nombre a D.Feliciano Sánchez Saura director de las escuelas graduadas de Bº Peral y así premiar el trabajo que ha realizado para convertir en graduada la antigua escuela unitaria.
D. Feliciano fue el propulsor de muchas actividades innovadoras, entre ellas estaba, desde el verano de 1929 la escuela de náutica, que preparaba a sus alumnos para la navegación a remo. Y la publicación de un periódico “La Voz de la Escuela” que editaba la ya mencionada asociación “Los amigos del Niño”.
Fue, además, fundador y consejero activo de “Los exploradores de España”, de la Universidad Popular (en la que participa dando conferencias) y colaboró, también como fundador, en la emisora de radio local con intervenciones siempre en pro de la enseñanza pública.
Fue un hombre activo y eminentemente inquieto por y para su vocación por la enseñanza. Su vida fue una dedicación ejemplar al niño y a la educación.

TOMÁS RICO VALARINONació en Valladolid y, auque se sabe poco sobre su familia paterna, puede ser, según Pérez Rojas, que su padre fuera militar y que por ello andara entre Valladolid y Cartagena.
En Madrid llevó a cabo los estudios de Arquitectura, realizando el examen de proyecto en 1876. Con su título académico bajo el brazo, se traslado a Cartagena donde fue arquitecto auxiliar del Ayuntamiento entre 1876-78. En esas fechas, Carlos Mancha era el arquitecto municipal y Cartagena vivía aun la reconstrucción cantonal. No debió encontrar Rico muy buenas perspectivas de trabajo allí y en 1878 es nombrado arquitecto municipal de Albacete.
A partir de esta fecha, Rico llevó un cierto trasiego en el trabajo y en los lugares de residencia. Las tareas de arquitecto municipal y la docencia fueron, a lo largo de toda su vida, las principales actividades laborales. En Albacete residió de 1878 a 1883; allí trabajo, además, de 1878 a 1882, como profesor auxiliar de la sección de ciencias del Instituto de Albacete y de 1880 a 1882 como profesor de Dibujo y Modelado del adorno antiguo en el mismo Instituto.
En 1882 sera nombrado arquitecto de Hacienda de Murcia y arquitecto del Estado; con este cargo dirigirá, entre 1882-83, en Albacete las obras de reforma de el Palacio de Justicia. Después, se trasladó de 1883 a 1884 a Jaén como arquitecto provincial interino, para volver a finales de 1884 a Albacete como arquitecto provincial, hasta que en 1887 se traslada a Cartagena como arquitecto municipal y allí permaneció hasta su muerte en 1912.
Son obras suyas el Gran Hotel, terminado por Beltrí, el edificio Pascual de Riquelme, el Antiguo Ayuntamiento y las Escuelas Graduadas de la calle Gisbert.
Según Pérez Rojas, cuando se retiró Carlos Mancha en 1887 y quedó vacante la plaza de arquitecto municipal de Cartagena, a la vez que Tomás Rico la solicitó Marín Baldo, quien por esas fechas era uno de los arquitectos de mayor renombre y prestigio en Murcia, y el más conocido, a nivel nacional, de los arquitectos murcianos. Sin embargo, en la votación efectuada obtuvo la plaza Rico por 18 votos frente a 3 de Marín Baldo.
Sin duda que el arquitecto Rico vinculado a Cartagena, pese a sus años de ausencia, contaba con un fuerte apoyo en el que no estaría de más señalar que era el nieto de Tomas Valarino.
En Cartagena paso el arquitecto los años de la madurez, sus obras más juveniles las dejo en Albacete, población manchega que empezaba a prosperar con las obras del ferrocarril, donde el eclecticismo y modernismo dejaron una profunda huella hoy barrida.
Sin embargo, si se exceptúan algunos proyectos, lo mis importante de su producción esta en Cartagena, donde además de arquitecto municipal, fue desde 1902 profesor interino de la Escuela Superior de Industria, de 1902 a 1905, profesor interino de practicas de topografía y de 1904 a 1905, profesor interino de practicas de taller en el mismo centro.

MONUMENTO A LOS HÉROES DE CUBA Y CAVITE

 

15 de febrero de 1898. Un hecho, aparentemente fortuito, cambiará el curso de la guerra independentista entre España y sus colonias de Cuba y Filipinas. En el puerto de La Habana estalla el crucero Maine de la Armada Norteamericana. España es culpada del suceso por los Estados Unidos que, aliándose con Cuba, se enfrentan a ella. Cartagena, apenas recuperada de la destrucción cantonal, ve partir por su puerto a los hijos de su Región.
El Jefe de Gobierno, general Primo de Rivera, junto a SS.MM. los Reyes de España Alfonso XIII y Dª. Victoria en la inauguración del monumento, erigido por suscripción popular, a los héroes de Santiago de Cuba y Cavite en Cartagena, el 9 de noviembre de 1923. Obra del escultor asturiano Julio González Pola.
El monumento se levanta en la que se llamaba Glorieta de Don Francisco Albacete. Era alcalde de la ciudad Don Alfonso Torres López.
Aspecto de la plaza en los años de 1930. A la izquierda se ve el Club de Regatas y en el centro el Edificio de Aduanas.
19 de marzo de 1939. Nieve en la Plaza de los Héroes de Cavite.
Posteriores remodelaciones de la plaza.
Con el transcurso de los años el monumento sufrió diversos daños, por lo que se procedió a su restauración, sustituyéndose las figuras que eran en piedra por otras realizadas en bronce.

Imágenes de las flotas a las que alude el monumento

LOS BALNEARIOS

A finales del siglo XIX, era frecuente encontrar balnearios en los lugares más favorables para el disfrute de un refrescante baño. Surgidos de la púdica moral de la época (que exigía a las damas esconder sus encantos de miradas indiscretas y del abrasador sol) y la buena higiene (que desaconsejaba permanecer con la ropa mojada tras el baño) estos espacios serán además lugares de ocio y esparcimiento para las clases acomodadas.
Aparte de los numerosos balnearios situados a los largo del Mar Menor, habían dos emplazados a ambos extremos de la bahía de Cartagena, el de San Pedro del Mar y el de San Bernardo también conocido como el “Chalet”.
Los balnearios se encontraban en los lugares más distantes del muelle por los peligros y problemas que su trasiego pudiera acarrear a los bañistas.
El Balneario de San Bernardo o del “Chalet”, se edificó en la costa de poniente, al pie del Monte de Galeras. Estaba dividido en tres zonas: a un lado barracas para hombres, al otro barracas para mujeres, y en el centro, barracas para matrimonios. También disponía de una gran terraza-bar con orquestina.
1905. Barracas del Balneario de San Bernardo. (1)
1928. Vista de Cartagena desde la terraza del restaurante. (1)
Se llegaba al balneario por medio de dos lanchas, la San Francisco y la Santa Margarita, que tenían su atracadero el la dársena de botes del puerto, junto al penal. (2)
Llegada de veraneantes al balneario.
En la falda del monte de San Julián, próximo al Dique de la Curra, se estableció el balneario de San Pedro del Mar.
Sus barracas estaban situadas sobre el cantil de un muelle de muy baja altura, desde el que se accedía al mar por una pequeña escalerilla, ya que carecía de playa y arena.
Imagen del Balneario de San Pedro en 1905.
Anuncio del balneario en el periódico local. (1)
Habían dos formas de llegar al balneario, a bordo de una lancha que salía desde la dársena de botes, o bien andando desde Santa Lucía. (**)

Los balnearios fueron desmantelados tras la Guerra Civil.

(1) Imagen extraida del libro “Nuestro pasado fotográfico. Cartagena inolvidable”, María Manzanera.
(2) Foto Casaú. Colección Eduardo de la Cotera Molinero. Alcaraz Cómic Librería.