EL REAL CLUB DE REGATAS

En el extremo del espigón del muelle que protegía a la dársena de botes, se levantaba el Real Club de Regatas, centro de actos sociales de gente adinerada y punto de amarre de balandros y barcos de lujo. Junto con el Casino, el Ateneo, el Círculo Militar y el Ayuntamiento, era el lugar preferido de reunión para la nueva alta burguesía.
Fachada principal del Real Club de Regatas (1)
Vista posterior del Club (2). Esta obra, de Victor Beltrí, es un edificio de estructura sencilla, formado por planta baja, primer piso y terraza. La decoración, de estilo modernista rococó, se centra en los balcones, las balaustradas, la escalera imperial que comunica con el embarcadero y, sobre todo, en la puerta principal, inspirada en la del Palacio de la Electricidad de la Exposición de París de 1900.
El Real Club de Regatas (1) fue inaugurado el 13 de abril de 1912 por el Vicealmirante D. José Cano-Manuel, en representación del rey Alfonso XIII, que excusó su presencia. La prensa del día siguiente describía estas instalaciones de la siguiente forma:

“En la planta baja del edificio se encuentra en primer término, amplio zaguán que da entrada a la sala de conversación y cuartos de aseo, guardarropa, baños, etc. todo ello puesto a la inglesa, en habitaciones amplias e inundadas de luz, sin que las falte detalle alguno en higiene, comodidad y adaptación al sport a que se dedica el Club.
Debajo de este cuerpo del edificio se encuentra el varadero de embarcaciones, con lo que se quita el inconveniente de otros Clubs que dedican a este importante servicio la planta baja de sus edificios lo que ocasiona grandes molestias y resta espacio a otras dependencias.
Del zaguán arranca espaciosa escalera en la que se encuentra la sala de fiestas decorada con verdadero gusto, de tonos elegantes, sin recargo alguno en la ornamentación todo en ese estilo inglés que tanto encanta por sus sencillez garantía a la vez de larga duración.
En este primer piso se encuentra situado el salón de lectura y secretaria y en aquel se ven en artística vitrina las muchas copas que en diversas regatas ha ganado este Club.
Corona el edificio amplia azotea que en unión de la terraza adosada a la sala de fiestas han de servir de esparcimiento a los concurrentes al Club, pues ambos sitios son encantadores por las vistas que desde ellos se disfrutan.”

Salto del ángel desde la terraza del Club (1)
Las actividades del Club originaban gran expectación (1)
Vinculada al Club se encontraba la inolvidable "Patacha", que acogía a la juventud de los años 40. Contaba con un lanchón cubierto para que pudieran bañarse las señoritas, cuidando la exquisita moralidad de la época, y el contramaestre Chumilla imponía allí el orden entre la vivaracha gente joven (3)
Durante años permaneció oculto a las espaldas de otro nuevo club, más moderno e impersonal. La majestuosa puerta del antiguo se encontraría entonces junto a los depósitos de gas y contenedores de basura del nuevo (3)
El 23 de mayo de 1985, el edificio fue declarado en ruinas. El 27 de febrero de 2001, sufre un incendio que lo deja prácticamente destruido. El 26 de noviembre de 2002 es derribado tras su progresivo deterioro y el 12 de julio de 2006 se inaugura una nueva réplica del arquitecto Iván Martínez… pero, no es lo mismo.

(1) Foto Casaú. CEHIFORM.
(2) Extraida del libro "Nuestro pasado fotográfico. Cartagena inolvidable", María Manzanera.
(3) Foto Casaú. Extraida del libro "Historia Gráfica de Cartagena II". La Opinión, Francisco Aznar Acosta.