Esta plaza en sus inicios como tal, 1632, era conocida como "Plazuela de San Diego", dado que el espacio donde estaba construida se denominaba "Arrabal de San Diego", es decir lo comprendido desde la muralla hasta el Convento de San Diego, edificado en 1606.
De conformidad con una reunión del Cabildo Municipal Cartagenero de fecha 17 de septiembre de 1708, donde se daba a conocer un escrito del Obispo de Cartagena, Cardenal Belluga, donde recomendaba una petición de los religiosos del Hospicio de San Julián, para trasladarse a unas casas de su propiedad en la citada plazuela de San Diego, y evitar así la posibilidad de ataques de corsarios o berberiscos. Concedió el Ayuntamiento su licencia para este traslado, fundando ese mismo día, los religiosos citados, el Convento de Nuestra Sra. de la Merced. La plaza que quedó tomo este nombre, donde celebraba Cartagena la feria de agosto, y a partir del año 1854, dicha feria fue trasladada a la plaza de San Francisco.
Al proclamar las Cortes de Cádiz la Constitución, el año 1812, una Real Orden mandaba que todas las ciudades, villas y lugares de la nación, llamasen a su plaza principal "de la Constitución". Al ser la plaza de la Merced donde se había dado a conocer el nuevo Código, se colocó una tabla con el nuevo nombre. Pese a ello, el pueblo seguía llamándola "de la Merced".
En 1814 dicha tabla fue rota a balazos y quemada. Al proclamarse por segunda vez la Constitución tras el alzamiento de Riego, los vecinos solicitaron al Ayuntamiento se colocara una placa conmemorativa, accediendo la Corporación el 19 de Marzo del mismo año, con una comitiva compuesta de gran lujo y boato, formada por todas las autoridades civiles y militares, la lápida llevaba la siguiente inscripción: "POS FATA RESURGO. EN ESTE SITIO SE PUBLICÓ LA CONSTITUCIÓN POLITICA DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA EN 18 DE JUNIO DE 1812 Y SE RESTABLECIÓ EN 11 DE MARZO DE 1820, POPULO. J.A.G.FECIT"
En 1823 se deroga la Constitución, por segunda vez, cambiándose de nuevo el nombre por el de "Plaza Real". El cambio de placa se tuvo que hacer con nocturnidad, para evitar que los constitucionales pudiesen organizar algún motín.
En 1834, una revuelta popular destroza la lápida con el nombre de Plaza Real, y el uno de enero del año siguiente, el Gobernador Militar ordenó que se aplicara el nombre de "Isabel II" a la plaza múltiples veces bautizada. El pueblo no acepto tal denominación, y siguió llamándola de la Constitución y otras veces de la Merced.
En 1873, queriendo el Ayuntamiento conmemorar la actual forma de gobierno, La Republica, acordó llamar "Plaza de la Republica Federal" a la conocida popularmente como la Merced.
A finales de la década de 1870, al transformarse la plaza en un bello jardín, con una pequeña balsa central, el cartagenero, que siempre busca cambiar el nombre a las cosas, la bautizo con el nombre de "Lago Salado" (de donde procedería el nombre más comúnmente conocido "del Lago").
Tras la Guerra Civil, se rebautizo con el nombre del fundador de Falange Española "plaza de José Antonio".

En esta plaza, conocida por tantos nombres, hay un edificio del arquitecto Tomas Rico Valarino, conocida como la casa de Celestino Martínez.

A la izquierda, la primitiva Casa de Expósitos, junto a la casa de Celestino Martínez. A la derecha la casa de Celestino Martínez.
Según los expertos, dicen que esta obra fue una de las piezas claves para la difusión del modernismo en la Región de Murcia. Toda la fachada es una conjunción de piedra, ladrillo y cemento visto; sin olvidar el clásico bacón y mirador, pero en los laterales de este se observa la adopción de una forma cóncava, novedad que se impondría en otros edificios de Cartagena. Es una curiosidad el enorme rosetón que culmina el mirador del tercer piso.
Un monumento tiene la plaza, inaugurado el cuatro de abril de 1926, dedicado al Comandante Villamartín (Cartagena 1833-Madrid 1872), obra del afamado escultor José Capuz. El cartagenero Francisco Villamartín Ruiz de la Peña, que llegó al grado de comandante, tras una amplia experiencia castrense, obtenida no sólo en el campo de batalla (fue herido en 1856, cuartel de San Pablo, Barcelona) también como escritor especializado en temas militares ("Nociones del Arte Militar", "Historia de la Orden de San Fernando", "Historia de las Ordenes de Caballería", "San Lorenzo del Escorial", etc.), publicando asimismo gran cantidad de artículos en periódicos militares y políticos; fue nombrado Caballero de la Orden de Carlos III, como recompensa por sus escritos militares.
JUAN ALMARZA POZUELO