LOS BALNEARIOS

A finales del siglo XIX, era frecuente encontrar balnearios en los lugares más favorables para el disfrute de un refrescante baño. Surgidos de la púdica moral de la época (que exigía a las damas esconder sus encantos de miradas indiscretas y del abrasador sol) y la buena higiene (que desaconsejaba permanecer con la ropa mojada tras el baño) estos espacios serán además lugares de ocio y esparcimiento para las clases acomodadas.
Aparte de los numerosos balnearios situados a los largo del Mar Menor, habían dos emplazados a ambos extremos de la bahía de Cartagena, el de San Pedro del Mar y el de San Bernardo también conocido como el “Chalet”.
Los balnearios se encontraban en los lugares más distantes del muelle por los peligros y problemas que su trasiego pudiera acarrear a los bañistas.
El Balneario de San Bernardo o del “Chalet”, se edificó en la costa de poniente, al pie del Monte de Galeras. Estaba dividido en tres zonas: a un lado barracas para hombres, al otro barracas para mujeres, y en el centro, barracas para matrimonios. También disponía de una gran terraza-bar con orquestina.
1905. Barracas del Balneario de San Bernardo. (1)
1928. Vista de Cartagena desde la terraza del restaurante. (1)
Se llegaba al balneario por medio de dos lanchas, la San Francisco y la Santa Margarita, que tenían su atracadero el la dársena de botes del puerto, junto al penal. (2)
Llegada de veraneantes al balneario.
En la falda del monte de San Julián, próximo al Dique de la Curra, se estableció el balneario de San Pedro del Mar.
Sus barracas estaban situadas sobre el cantil de un muelle de muy baja altura, desde el que se accedía al mar por una pequeña escalerilla, ya que carecía de playa y arena.
Imagen del Balneario de San Pedro en 1905.
Anuncio del balneario en el periódico local. (1)
Habían dos formas de llegar al balneario, a bordo de una lancha que salía desde la dársena de botes, o bien andando desde Santa Lucía. (**)

Los balnearios fueron desmantelados tras la Guerra Civil.

(1) Imagen extraida del libro “Nuestro pasado fotográfico. Cartagena inolvidable”, María Manzanera.
(2) Foto Casaú. Colección Eduardo de la Cotera Molinero. Alcaraz Cómic Librería.